De Milano a Hard, pasando por Suiza y Lindau.
Fuimos a Hard, Austria, para ver a Big Daddy Wilson en directo, una leyenda del Blues, y aprovechamos para cruzar fronteras.

Viernes por la mañana. Desayuno en Lainate (Milano)🇮🇹 y luego Carretera escuchando una buena música.
Primera parada: Como-Chiasso. Ahí termina Italia y empieza Suiza. Para el carro necesitas la viñeta suiza, que cuesta 40 francos y es válida por un año. Sin ella, la multa es 100% segura. La venden en la frontera, en gasolineras y online.
Seguimos por Suiza y sin darte cuenta, estás en Austria. Ya no hay controles, no hay frontera. Te das cuenta por los carteles, de repente todo está en alemán y ves el letrero «Österreich». Para circular aquí necesitas otra viñeta, la Vignette austriaca – de 10 días, 2 meses o anual. La compras antes, en la última gasolinera suiza o online. Dos países, dos viñetas, en menos de 3 horas desde Lainate y sin parar en ninguna garita. Fuimos directamente a Lindau, para aprovechar el día y almorzar allá.
🇩🇪 Viernes mediodía en Lindau: una isla donde se abrazan tres naciones
Lindau es una isla alemana de apenas 0,68 km² en el Lago de Constanza (Bodensee). Fue Ciudad Imperial Libre desde 1275, acogió el Reichstag en 1496 y fue integrada a Baviera en 1806. Se llega por un puente y parece entrar en otro mundo, con casas de entramado de madera y calles empedradas.

Su puerto es la postal más fotografiada de Alemania. A un lado, el Faro Nuevo, 33 metros de altura, el más meridional de Alemania, construido entre 1853 y 1856. Se sube por una estrecha escalera de madera (cuesta 2 euros), y desde arriba ves Austria y Suiza al mismo tiempo. Al otro lado, el León Bávaro que mide unos 6 metros, realizado en piedra arenisca, también del 1856, vigilando la entrada.
Almorzamos allí, paseamos por la Maximilianstraße, vimos la imponente Haus zum Cavazzen, que desde 1929 es el museo de arte e historia local. Todo se hace a pie. 0,68 km² de isla alemana, en un lago donde se abrazan tres países.



En las orillas y a lo largo del paseo marítimo del puerto (Hafenpromenade), los artistas callejeros Frederike «Fredda» Wouters y Eduardo Reler han creado reproducciones pictóricas de famosas obras maestras del arte (incluidas obras de Rembrandt y Rubens) sobre el asfalto.



🇦🇹 Viernes en la noche: Hard y el blues
Por la tarde cruzamos a Hard, Austria, a solo 7 km. Una pequeña ciudad de alrededor 13.000 habitantes. Dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos caminando a la Kammgarn Kulturwerkstatt.
La Kammgarn es una antigua fábrica de hilados reconvertida en centro cultural de ladrillo,madera y luces bajas. No es un estadio, es una sala íntima, de esas donde ves al artista a dos metros.
Y allí estaba Big Daddy Wilson, con su sombrero, con esa voz grave y profunda que solo tiene el blues del sur de América. De Carolina del Norte, pero con media vida en Alemania, empezó cantando en las calles y terminó girando por Europa con su mezcla de blues, soul y un poco de gospel. Salimos de allí con esa sensación que solo te deja el blues en directo. Por eso valió la pena cruzar dos fronteras.



🇨🇭 Sábado: el regreso por Suiza
Al día siguiente, sábado de vuelta a Milano, con paradas.
Primero, a 10 minutos entre Sufers y Andeer, visitamos la Festung Crestawald. Una fortaleza de artillería construida en 1939/40 para proteger los pasos del Splügen y San Bernardino,secreta hasta 1995. Un búnker que podía bloquear todo el eje norte-sur de los Grisones. Hoy es una cápsula del tiempo, pero llegaré hasta aquí, porque esta historia te la cuento completa en el próximo artículo.

Luego nos dirigimos a Splügen, aquí hay una panorámica de los Alpes suizos hermosa.a 1457 m. Almorzamos en la Speluca Brauerei & Genusshotel, «Bier mit Charakter». que es una Cervecería artesanal y restaurante, también es un hotel y tiñe su propia tienda. Parada perfecta en la ruta del Splügenpass.De ahí, autopista, de nuevo Como Chiasso, y Milano.



Desayuno el viernes en Italia🇮🇹, almuerzo en Alemania🇩🇪, blues en Austria🇦🇹 y cerveza el sábado en Suiza🇨🇭. Todo en 24 horas, porque hay conciertos que te hacen cruzar fronteras.
© Todas las fotos de este artículo son mías. Lindau, Octubre 2026

O blues e o patrimônio arquitetônico são maravilhosos, que ganham uma bela dimensão em teu post. Parabéns.
Muchas gracias,Chronosfer,por tu lindo comentario, estoy encantada de verte por aquí de nuevo. Saludos!